Este es un cuento en dibujos animados sobre la historia de nuestra casa. Tú puedes hacer realidad su final entrando en:
http://goteo.org/project/artedemismanos
¡Conoce la campaña, colabora y difunde!
GRACIAS
Recuperación de oficios artesanos mediante la integración de personas en riesgo de exclusión social
viernes, 19 de octubre de 2012
miércoles, 17 de octubre de 2012
Desconectar del día a día para conectar con la vida
Publicamos el post remitido por la familia que compartió el pasado fin de semana con nosotros.
"Tenemos 3 hijos de 11, 10 y 6 años, y los ajetreos del inicio de curso nos habían dejado exhaustos a mi mujer y a mí. La vida nos abosorbe con cientos de historias, tareas y actividades. Pero quizás eso no sea vida, realmente. Necesitábamos desconectar de todo, estar solos en familia.
Actualmente mi mujer y yo vivimos un momento de profundo cambio interior. Buscamos como familia un mundo diferente en el que vivir. Queremos apostar por decisiones y lugares que supongan un consumo responsable y no el enriquecimiento de multinacionales. Por eso creemos en sitios como este, en los que tu descanso ayuda al sostenimiento del Centro de Acogida y al futuro de sus habitantes.
La decisión no pudo ser más acertada. Y no sólo porque la casa goza de un entorno privilegiado y el pueblo es precioso, sino porque la variedad de actividades en un centro tan grande es amplisima: disfrutamos de clases de baile, sesiones guiadas de meditación, masaje en la espalda para mí y Jiatsu para mi mujer, degustaciones gastronómicas en horno de leña, visitas al pueblo y al rastrillo de Coín, unas vistas infinitas desde la terraza de la casa... (ver fotos)
Pero si la riqueza de actividades fue enorme, no fue nada comparado con el tesoro de los momentos vividos. Auténticas joyas de la vida en estado puro. Sin absurdas prisas ni preocupaciones por hipotecas, deudas o prima de riesgo. Y esos momentos se vuelven inolvidables, porque son el reflejo del agradecimiento a la vida de personas que han disfrutado de una segunda oportunidad, y se aferran a ella con la pasión que todos deberíamos sentir.
Momentos mágicos en los que Manyú le dedicaba 5 horas a Toñi, para arreglarle el pelo, las uñas, los pies...quizás con una dedicación que nadie antes le había dedicado en esos menesteres. Momentos mágicos de conversación sosegada junto a Milagros, meciéndose en su butaca. Momentos mágicos en los que Ana compartía cromos de fútbol con mis hijos. Momentos mágicos en los que Toñi se reía con tantas ganas que era imposible no verse contagiado. Momentos mágicos en los que Kaiss jugaba con Rambo, su mascota, haciendo las delicias de todo el mundo. Momentos mágicos en los que Diego compartía sus esperanzas de poder, quizás, viajar algún día a Suiza. Momentos mágicos en los que Antonio hacía confidencias sobre su turbulento pasado, y encaraba un futuro con firmeza y determinación. Momentos mágicos en los que la insistencia repetitiva de Pepe, arrancaba la risa de todos, mientras su hermano Joaquín, le regañaba cariñosamente. Momentos mágicos de conversación con Álvaro por cambiar de modelo de vida y sociedad. Momentos mágicos de conexión con uno mismo o con la energía universal a través de los cuencos tibetanos y los masajes de Senen. Momentos mágicos de charla lavando los platos en la cocina. Momentos mágicos de silenciosa aparición y desaparición de Jesús en la sala. Momentos mágicos del reposado ritual de los tres tés preparados con esmero por Ahmed. Momentos mágicos de monerías de Ángel, bajo las bromas de su padre, y los juegos de su hermano Pepe. Momentos mágicos en la entrada en escena de personas a veces conocidas (Marga, Alejo, Napi...) o a veces desconocidas (....) que viven de lleno la filosofía de "puertas abiertas" y hospitalidad de la casa. Momentos mágicos de lágrimas y confidencias sobre un Pepe Bravo al que no conocimos, pero cuya presencia está en todos los rincones de la casa. Momentos mágicos viendo el enorme compromiso de Mariló....Momentos mágicos sin etiquetas de enfermedad, de pasado o de incapacidad. Momentos mágicos de cariño, escucha activa y respeto, difíciles de encontrar en nuestras prisas diarias. Momentos mágicos sólo cargados de ilusiones.
¡Qué maravilla que haya gente que, experimentada la dureza de la vida hasta límites insospechados, opten por dar gracias por la oportunidad de vivir un presente nuevo como lo que es: ÚNICO! ¡Y qué maravilla que haya personas con la valentía y determinación de sacrificar sus vidas para dar esas oportunidades a otros!
Como dijo el sabio: "la vida es eso que pasa, mientras tú andas liado con otros planes"."
Ubicación:
Alozaina, Andalucía, España
jueves, 11 de octubre de 2012
Ven a disfrutar de nuestro Otoño Rural
A continuación ofrecemos información sobre una nueva oferta de nuestra Casa, para que podáis disfrutar de una Jornada Otoñal en familia o con amigos:
domingo, 7 de octubre de 2012
Horizontes y cumpleaños entrañables
Nuestra Casa de Acogida y sus alrededores están llenos de vida y belleza, de cariño humano y de pura naturaleza en todo su esplendor.
Iba por la carretera conduciendo esta semana y no me quedó más remedio que coger la cámara fotográfica que tenía en esos momentos en el bolso. Me parece que son unas vistas con tanta fuerza: la luz, las montañas…. He querido compartirlas con vosotros, como invitación a vivir este otoño desde nuestra casa. (ver MÁS FOTOS)
Hace unos días fue el cumpleaños de Toñi. Ella dedica su trabajo en la casa a lavar toda la ropa y limpiar algunas dependencias; también afeita a Pepe. Ha sido su cumpleaños. Y desde días antes Senen, le fue preguntando qué comidas le gustaría comer en este día tan señalado. Al mediodía le tocó las patatas fritas con huevo, en la merienda el helado y por la noche esas pizzas tan buenas que hace Álvaro en sus hornos artesanales.
Muchas Felicidades Toñi, y como al resto de la casa, gracias por formar parte de este proyecto (ver MÁS FOTOS)
jueves, 20 de septiembre de 2012
Talleres de barro para los habitantes de la Casa de Acogida
En esta semana ha comenzado el curso escolar, y aquí en nuestra casa también empieza uno de los cursos que hay organizados para este año. Se trata del taller de modelado de barro, impartido por nuestro voluntario Pascual Cózar, artesano y alfarero.
La primera actividad ha consistido en modelar un bonito zapato, cada uno ha hecho el suyo propio, personalizándolo según le iba llegando la creatividad. Un zapato para arropar el pie del caminante que va por la vida, que camina con un paso tras otro, andando su propio camino, a veces lleno de ortigas y otras lleno de rosas, pero al fin y al cabo camino.
Y este camino va llegando a través de la actividad, y de la persona. Cada uno inmerso en el proceso de cambio de su obra, va expresando recuerdos, fantasías, formas que va perfilando, en una experiencia individual y grupal.
Pascual, el profesor que ha organizado e imparte esta actividad está muy contento con la misma. Los resultados saltan a la vista: una hilera de zapatos a cual más bonitos, reflejo del trabajo entusiasta de sus alumnos y muchas caras de satisfacción por las obras creadas
Preguntados, algunos de los chicos, afirman:
Diego: Muy chulo. El hacer las zapatillas ha sido bonito porque por el diseño tallado en la misma y sobre todo me ha gustado el grafitti que he hecho en el jarrón.
Antonio: Trabajar con el barro es bastante relajante : Sentir el barro entre tus dedos es un tranquilizante natural. Ha sido muy motivador y muy relajante. Se ha pasado el tiempo corriendo. Cuando terminas y ves los resultados te sientes muy bien y orgullosos por lo que has sido capaza de crear.
¿El destino de las obras?. Un porcentaje de ellas habrán servido además de todo lo referido al aprendizaje de diversas técnicas de trabajo y modelado del barro; otras irán a la tienda para financiar los gastos de la casa y de los integrantes de la misma, de manera que todos ellos se convierten en benefactores del hogar en el que viven, además de llevarse una pequeña cantidad a sus bolsillos para gastos personales.
martes, 18 de septiembre de 2012
Testimonio de una voluntaria en la Feria de la Aceituna
A continuación reproducimos las vivencias de otra voluntaria de nuestra Casa, en este caso en la reciente Feria de la Aceituna de Alozaina:
"Mª José, permíteme dirigirme en principio a ti, cuando me llamastes para preguntarme si quería acompañaros a Alozaina para ayudar en la barra de bar de la Feria, tuve muy claro que quería ir. Sabía que dejaba atrás mis planes de trabajo y la familia en el fin de semana, pero estaba convencida que tenía que ir. Iba a ser la segunda vez que estaría en la casa y sentía que tenía una deuda de gratitud porque esa primera vez que estuve allí, no sé que pudo influir, si el ambiente de acogida o con las personas que me rodeé, me ayudó a clarificar algunas cuestiones personales.
Y centrándome en comentar mis sensaciones del segundo viaje a Alozaina, tengo que decir que intenté ayudar en la barra lo mejor que pude -mi experiencia en la Hostelería se reduce a mi época de estudiante de COU en la Romería de mi pueblo, que pusimos un puesto para el Viaje de Fin de Estudios del Instituto-. Afortunadamente, el buen ambiente reinante y la amabilidad e información de 1ª recibida, hizo que al menos saliera medianamente airosa en servir los combinados de bebidas -tuve que aprender como iban las mezclas y los nombres de ellas-.
De alguna forma, llegué a sentirme partícipe de esa Casa, próxima con las personas que estábamos inmersas en querer colaborar para contribuir con un pequeño granito de arena, a que ese proyecto que en su día gestó Pepe Bravo, siga adelante siendo un recurso y un apoyo para aquellos que lo necesiten. Siempre es bueno para todos saber que tenemos un sitio donde ir y, para aquel que de verdad lo precise, más.
Pensaba nombrar a todos los de la Casa por su capacidad de organización y su buena disposición y amabilidad, pero yo soy muy mala para los nombres y posiblemente me dejaría alguno atrás. También me ha llamado la atención, desde mi perspectiva de "forastera", la generosidad de la familia de Pepe Bravo al seguir con el Proyecto que él había puesto en marcha y ceder esa Casa tan acogedora - por cierto, los higos que hay en el patio están muy buenos- y además, implicarse y colaborar también de forma activa en conseguir algún recaudo que facilite el poder continuar esa gran obra social.
Os deseo a todos los que estáis implicados en la CASA PEPE BRAVO que sigáis adelante con todo el empuje necesario en los tiempos que nos ha tocado vivir, para poder continuar esa labor de humanidad que estáis haciendo.
Gracias a todos los que estuvisteis allí, por vuestra acogida y por haberme brindado la oportunidad de estar rodeada de "buena gente".
Mari Carmen"
Ubicación:
Alozaina, España
miércoles, 29 de agosto de 2012
Diario de Campamento (III)
Llevamos tres semanas de campamento de verano, desde Amelgar y Arte de mis Manos, se ha preparado todo lo necesario para la venida de los grupos de niños.
En este tercer campamento, además de todas las actividades organizadas y llevadas a cabo por todos los monitores de Amelgar (salidas y baños en el río de las Millanas, bailes con karaoke, manualidades de bisutería, reciclado, máscaras, juegos mesas, juegos tradicionales, deporte, baños en la piscina……) han venido a colaborar tres voluntarios, con actividades diferentes y excepcionales.
Isabel y Juanmi de Coin, han propiciado una nueva actividad, que se ha sumado a las programadas: el taichí de los animales. De esta manera, los niñ@s del campamento se han acercado a las milenarias artes marciales orientales a través de la interiorización de diferentes animales como el mono, el tigre, el oso…etc, además de aprender de los beneficios de determinados ejercicios y posturas; finalmente todos en círculo participaron de una estupenda técnica de relajación.
Senén, otro de los voluntarios que se han acercado al campamento, ha hecho las delicias de los niñ@s, con el sonido de los cuencos tibetanos, muy adecuado por cierto para la hora de dormir, ya que propiciaba la relajación y por tanto el descanso.
También produjo mucha expectación la salida nocturna. Fue una gran aventura, un paseo por el campo a la luz de las linternas, y con el sobresalto de algún que otro sonido extraño, y algunas figuras no irreconocibles que deambulaban entre los olivos de los campos lindantes, al camino por el que transitábamos.
Tras varios días intensos en experiencias y vivencias, y tras la cena, se preparaba la proyección de alguna película seleccionada. Entonces, todos, tendidos en el suelo, o sobre los troncos de los árboles que decoran el jardín, fijaban sus miradas en la pantalla para conocer como se desarrollaba la acción de la proyección.
Y así …….entre risas, juegos, baños, comidas…. Llegó la hora de la despedida del viernes. Todos corrieron y se dieron direcciones de correos o teléfonos, algunos reconocieron no querer marcharse, pero a las cinco de la tarde el autobús que los trajo, les esperaba para regresar de nuevo a sus casas, no sin antes preguntarnos sobre la posibilidad volver el año que viene.
Ubicación:
Alozaina, España
lunes, 27 de agosto de 2012
Diario de Campamento (II)
Otro grupo de cuarenta niños llegó el lunes a nuestra casa, para participar en el campamento organizado por Amelgar.
Es curioso como en tan sólo cinco días, las emociones y sentimientos van cambiando a medida que transcurre la semana. El miedo, la inseguridad ante la nueva experiencia, poco a poco van dejando paso a la alegría, la diversión…………. Sin obviar las pequeñas peleas que a veces se dan entre los niños.
Lo primero que les esperaba, recién bajados del autobús, fue un baño en el río vivo de las Millanas. El agua fría de la Sierra de las Nieves supuso un tónico después del viaje, además de todas las vivencias y enseñanzas que les tenían preparados los monitores en este entorno difícil de igualar.
Después de esto: la casa. Expresiones como “esto es un castillo”, “uf seño que casa más grande”, “yo nunca había estado en un sitio como éste…………………”Ahora lo pienso, y realmente es excepcional, cambiar realmente de contexto …… porque muchos de estos niños provienen de zonas muy especiales de Málaga, y posiblemente no tengan la oportunidad de vivir en un lugar como éste. Pero que mejor sitio, aquel que construyó Pepe Bravo durante más de cuarenta años, y en el que invirtió gran parte de su vida…. Y que quiso destinar a personas que tuvieran necesidades especiales. Confesar que la experiencia es dura, y por ello y a la vez enriquecedora. Entregar todo lo mejor de nosotros, y digo nosotros porque aunque el peso lo ha llevado el equipo de Amelgar, nosotros hemos querido estar con ellos como si fuésemos una piña, en cuanto a actividades, atención, búsqueda de recursos, comida, limpieza……. Y en ocasiones nos hemos encontrado situaciones bastante difíciles, aunque también la recompensa de los niños cuando se acercan llorando, y nos dicen que no se quieren ir.
Durante la semana el día ocupado con deporte, salidas al campo, cine, karaoke, manualidades, piscina, juegos de mesa, rutas nocturnas, comidas, visitas al pueblo………….Esta semana dos voluntarios del pueblo se han acercado a nuestra casa, proponiendo actividades para los niños: Valeri con su taller de escayola, y José de nuevo con sus salidas al campo para mostrar lo rebaños, los caballos y vacas…. Todo un privilegio en el que todos participamos y colaboramos a la vez, dando y recibiendo en la rueda de la vida.
Ubicación:
Alozaina, España
miércoles, 15 de agosto de 2012
Diario de Campamento (I)
Estos campamentos de verano han sido organizados por AMELGAR, asociación que pretende promocionar el desarrollo sostenible en el medio rural, natural y urbano en sus diferentes ámbitos: social, ambiental y económico, fomentando así mismo la participación ciudadana y el voluntariado.
Los responsables de Amelgar estuvieron la semana pasada a pie de cañón inspeccionando todos los elementos, para que finalmente todo estuviera preparado para el gran momento: posibles rutas de campo, idoneidad de las actividades, posibilidades que ofrecía el pueblo, acuerdos con el ayuntamiento para utilizar determinadas instalaciones deportivas, distribución de los salones que ofrece la casa, temas de seguridad, menús saludables y equilibrados…. En fín determinar y concretar todo lo necesario, para que el resultado final sea el mejor posible.
Un total de 40 niños de diferentes colegios de Málaga, junto con sus seis monitores, han comenzado el programa de actividades planteado para todo este mes de Agosto.
El inicio, fue en el río de las Millanas en el término municipal de Tolox. Allí comenzaron con una serie de actividades en plena naturaleza, junto a un río de agua viva llena de peces. Buscaron vertebrados e invertebrados, se empezaron a integrar a través del juego y del descubrimiento, desayunaron junto a los saltos de agua….. En fin todo una aventura.
Luego el autobús los trajo a Alozaina, a nuestra casa, y sorpresa; se creó gran expectación por todo lo que encontraron, La realidad rebasó con creces lo esperado. Reparto de habitaciones, los chicos por un lado, las chicas por otro, los pequeños bien acondicionados……
Juegos, cuentos, proyección de películas nocturnas como el lince perdido, piscinas, taller de máscaras y reciclados, juegos de mesa, ping pong, bailes……… todo un abanico de posibilidades con las que compartir y divertirse.
Los monitores entregados a sus diferentes tareas: incentivar, dinamizar, proteger, enseñar, cuidar, vigilar…… Y los niños receptivos y expectantes ante lo que el día les presentaba.
Y los padres como cada tarde, junto al teléfono, para contactar con sus hijos y recibir noticias de ellos.
Anoche y tras una caminata a la luz de la luna y de las linternas, con algo de suspense por historias de vacas bravas que fueron acompañando todo el camino, los niños cayeron muertos como se suele decir. Pero antes de dormir Kaiss, un joven perteneciente a la casa, sugirió ir al campo de nuestro gran vecino y amigo José. Esta mañana, tras llamarlo desde la calle, puesto que estaban las puertas cerradas, se asomaba a la ventana con la cara traspuesta ya que lo habíamos despertado de su sueño. Comentada la propuesta, le faltó tiempo para venir a nuestra casa y convertirse de esta manera en nuestro guía de la mañana.
Nos enseñó sus corrales y los del vecino Juan, otro buen hombre y vecino que mantiene viva la tradición del pastoreo. También mostró su hurón, exhibiéndolo de una manera sorprendente mientras el animal se aferraba con sus peligrosos dientes al dedo desde el que se colgaba.
Caminamos entre las heces de las cabras por las calles de los corrales, mientras los niños aprendían de los olores diferentes, nos mostró igualmente los cerdos con sus crías, los hermosos caballos que se acercaron al sonido de su silbido, se agachó para coger las tetas de las cabras mientras las ordeñaba bajo la expectación de todas las miradas que estaban pendientes, y visitamos finalmente la granja de las vacas. Todo ello inserto en un paisaje espectacular como es el que se ofrece desde este pueblo tan entrañable como es Alozaina.
Cuando llegaron a la casa, y divididos en grupos, se repartieron en los diferentes talleres que los monitores tan cuidadosamente habían preparado: máscaras y elaboración de papel maché de diferentes colores. Ahora, sus manos y su imaginación eran las protagonistas para desarrollar su creación en todo lo que hicieron.
Diez de agosto: Día en que finaliza el primer grupo de campamento organizado por Amelgar.
El ambiente del grupo ha ido mejorando a medida que ha transcurrido la semana, las relaciones entre los niños se han ido consolidando.
Después del desayuno, un paseo por el pueblo, por los rincones más antiguos, aquellos que hicieron que Alozaina años atrás fuera declarada municipio más bello entre muchos….. De los portales salían los mayores ante el bullicio de los niños, y entonces aprovecharon para hablar de aquellos antiguos años donde se colgaban las macetas en las fachadas (algunas de ellas premiadas y galardonadas), de los higos chumbos, o incluso de la leyenda de María Sagredo quien según cuentan, defendió al pueblo de invasores mediante colmenas de abejas que arrojó a través de las murallas del castillo. Y hasta estas murallas llegaron los niños, subiendo las empinadas cuestas de este pueblo tan peculiar, maravillándose de la espectacular vista que se divisaba desde ellas.
Una vez que llegaron de nuevo a la casa, aprovecharon la mañana en terminar las máscaras que habían ido realizando durante toda la semana, para llevárselas como premio una vez finalizado el campamento.
Después de la ansiada comida, llegó la hora de la proyección de la película el lince perdido, para concluir con la despedida; una despedida llena de emociones por parte, tanto de los niños como de los monitores. Muchos de ellos eran reacios a volver a sus casas, y llorando pedían que se prolongara más el campamento. Sin embargo, debían regresar a sus casas, para que otro grupo iniciara una nueva semana repleta de aventuras y experiencias inolvidables.
Afortunadamente también llegaron los voluntarios y la familia de Pepe Bravo, quienes nos ayudaron a poner orden, limpiar, crear zonas de juego, lavar más de cien sábanas y colchas, preparar habitaciones, baños y salones, hacer las compras para la semana………….en fín todo un despliegue con el objeto de organizarlo todo para el nuevo evento: el segundo campamento organizado por Amelgar.
miércoles, 8 de agosto de 2012
Una forma distinta de flipar
Desde hace algunos meses, Antuan y yo tuvimos la oportunidad de conocer el Proyecto de Arte de Mis Manos y la Casa de Acogida de Pepe Bravo, en un par de ocasiones fuimos a dos comidas que organizamos.
Se trata de una familia poco convencional, pero quizás por esa misma razón, logran la extraordinariedad.
Teníamos ganas de volver a verlos, la mayoría no nos ponían caras, no se acordaban de nosotros porque siempre habíamos ido en grupo. Ésta última vez, teníamos previsto pasar un fin de semana como voluntarios, echándoles una mano en la lavandería y organizando su almacén, todo de cara a los campamentos de los niños que esperaban durante el mes de agosto.
Al final, no sé ni cómo, pero nos vimos montando y desmontando una barra de bar en mitad de las fiestas de Alozaina, intentando hacer de camareros, y atendiendo con una alegría impresionante a los vecinos y visitantes que pasaban por allí para beber o probar alguna cosa de cocina. Todo para intentar ganar algún dinero que les pueda servir de sustento a la Casa de Acogida.
El calor me sienta fatal, me baja la tensión y hasta me pongo de mal humor… con este perfil que me define en pleno verano, tampoco sé cómo pero allí no aparecieron esto síntomas. Sentía algo mucho más potente que mi bajada de tensión.
Flipé cuando me levantaba y compartía un desayuno en la mesa enorme de esta familia que casi no conocía , pero cuyas sonrisas iluminaban el resto del día.
Flipé con la energía que nos movía a todos y cada uno de nosotros por montar la barra cada mañana, y desmontarla cada tarde o noche.
Flipaba por intentar ayudar en el laberinto de una barra de feria , que en la vida me hubiese planteado, no sé ni distinguir una marca de wisky de la de vodka. Tanto, que hasta servía el wisky con limón…. No tenía ni idea.
Flipaba por tener tantas ganas de que aquel esfuerzo resolviera algo.
Flipé conociendo a parte de la familia de Pepe Bravo y a Lucía y Pepito, dos criaturas que rebosaban inocencia y arte, a Carlos, a Antonio, a Fran y a su chica, a Carmen, a Margarita, a Eddy y Lina.
Flipé saboreando los manjares que prepararon en la pequeña cocina de la barra, Clara, Manchú, José Carlos y Kike.
Ya en la Casa, me divertí con Rambo, tomé el té moruno que prepararon y sirvieron, saboreé el gazpacho de Milagros, dormí en las camas-litera, y con todo ello, flipé.
Me emocioné charlando con Mariló, me apuré cuando supe que los resultados económicos después de tanto esfuerzo no estaban siendo los que esperábamos, pero aún así, flipé con las caras, los gestos y las sonrisas que me devolvía esta familia tan extraordinaria.
Pero, ¿sabéis cual fue el mejor de los momentos que viví?, el ver la cara de Fran, uno de los chicos que viven en la Casa, cuando le dediqué una canción de Triana que cantaron e instrumentaron los miembros de la orquesta que amenizaba la fiesta en la plaza del Ayuntamiento. Sabía que ese grupo le encantaba a Fran. Su expresión, su cara, su sonrisa…. entonces él flipó, y como no!!! el momento y el sentimiento retornó!! de nuevo la voluntaria requeteflipó!!
Das y recibes mucho, mucho más. Rompe las leyes de la economía!!!
Gracias a todos por darme tanto, a ti Antuan, muchas más, por acompañarme en este viaje tan extrarordinario.!!
Mª José
miércoles, 11 de julio de 2012
Testimonios sobre Pepe Bravo (parte III)
"Me comentó en una ocasión, con
los ojos rojos, que estuvo unos días en el hospital y al volver varios chiquillos
se acercaron, tímidos, a su casa para preguntarle que si ya estaba bueno y le
dijeron que se alegraban. Aquello le llegó al alma. En otra ocasión una niña,
una mujercita, acogida en su casa le dijo: “ Pepe, ¿puedo decirte papá? “. Aquello
le compensó de todos los esfuerzos, sinsabores y sacrificios que estaba
soportando.
-
Y de cuando en cuando hacía una parada para nuestras gachas junto a los
leños encendidos, dándole vueltas al de dónde venimos … y qué tenemos que hacer aquí. Cuando yo aparecía por allí lo dejaba todo.
Siempre que lo llamé vino. Siempre que me llamó fui.
-
“ Pepe, ¿no te das cuenta que al
día siguiente de tú “ estirarla ” tu familia va a poner aquí el cartel de SE VENDE? - le
dije una noche junto a la
chimenea casi compadecido por tanto esfuerzo - . Mi familia hará lo que quiera ,
contestó, pero he decidido que esta casa
tiene que ser útil para los que lo necesitan sea como sea. No podemos estar mirándonos el ombligo
mientras otros tienen necesidades por cubrir: “POR SUS FRUTOS LOS CONOCEREIS”. Y
desde entonces ese fue su lema.
Me equivoqué. Paqui y sus hijas
han respetado su voluntad a pesar de hacerles falta el dinero.
Sus hijas, las niñas, de las que hablaba y a las que quería con pasión, cuando
crecieron acudían junto con su madre periódicamente al pueblo y le
“escamondaban” todos los rincones de la casa. De la casa grande, el caserón con
sus apartamentos en el patio, y de la casa chica : la de arriba, la de la terraza,
la de la chimenea y las gachas, la tabla y el cartón. Le señalizaron con
carteles y dibujos las diferentes estancias y escribieron y enmarcaron las
normas de comportamiento y convivencia de la institución, que colocaron en los
lugares adecuados. Le ayudaban en todo.
En una ocasión a Pepe se le
ocurrió montar una especie de verbena en el patio para “allegar fondos”. Y puso
a trotar a toda su familia: Todos de camareros. Compró cien kilos de sardinas y
puso carteles anunciadores por el pueblo diciendo que las sardinas eran gratis.
El personal se hinchó de sardinas y a continuación se fueron a beberse la cerveza y la coca-cola
en sus casas que les salía más barato. Beneficio total del “evento”: 2000 pesetas de la época =
12´02 euros actuales.
Punto y aparte merece Paqui ,
como ya he dicho, su mujer:
Pacientemente lo esperaba en
Málaga los fines, y muchas veces no fines, de semana y lo atendía con total
entrega porque llegaba cansado y lo quería muchísimo. Se querían
entrañablemente. Cuando después de irse Pepe he hablado con Paquí, he notado
que se asfixiaba y teníamos que cortar la conversación. Menos mal que le ha
quedado el refugio de sus hijas y, sobre todo, de los nietos, entre los que
está Pepito que maneja las herramientas como su abuelo. “Las niñas” también lo
han pasado, lo están pasando, mal muy mal porque sentían verdadera adoración
por su padre.
Paqui también batalló lo suyo en la casa : Cuando Pepe empezó a llevar
grupos de niños, ella se destrozaba cortando, preparando y cocinando verduras
para en el primer plato darles un alimento natural y sano. Y educarlos en
alimentación como era el deseo de Pepe. Pero los niños decían que “turulú” , se
comían las patatas fritas con las salchichas del segundo plato y dejaban la
sopita para el matrimonio y sus niñas, que tenían que crecer fuertes mediante
una alimentación saludable. La
“inritación” de Paqui no es difícil de imaginar. Las niñas ayudaban a su madre
contínuamente en servir las mesas y en los fregoteos posteriores.
- Y apareció Mariló, que fue un
descanso para Paqui y ayudó en todo :
.
Organizaron la Casa de Acogida
para atender personas en riesgo de exclusión social.
.
Crearon el Centro Especial de
Empleo para dar formación profesional
a los acogidos, al mismo tiempo que recuperaban los oficios artesanales de la
comarca a través de los talleres Arte de mis manos Al-Andalus . Todo
ello enmarcado en la Fundación Escuela de Solidaridad (FES).
-
Cuando los saharauis que tenía acogidos le contaron a Pepe que en su
asentamiento del desierto bebían agua caliente, “se plantificó” en el Sahara
con la intención de resolverles, con su ingenio y buena voluntad, este
problema. A punto estuvo de irse al otro mundo como consecuencia de una bajada
de tensión debida al calor.
No solo saharauis acogía en su
casa sino personas de todo tipo y condición procedentes de cualquier parte. En
una ocasión me señaló desde lejos a un niño de catorce o quince años que
acababa de llegar y me dijo que había atravesado el Estrecho en los bajos de un
camión. Pretendía que todos formaran una familia. Todos lo respetaban y querían
y él los quería a todos y a todas, como se dice ahora. Usaba un método de “enderezamiento”
disciplinario rápido: El bocinazo, que era efectivo y lo aceptaban porque,
cuando lo daba, tenía razón. Antes les había razonado la cuestión, pero no se
habían enterado o no se habían querido enterar.
A veces tuvo que resolver y vivir
casos difíciles, muy difíciles, dificilísimos. En una ocasión, una de tantas, no
mucho antes de dejarnos, lo llamaron desde el pueblo diciendo que uno de sus
“pupilos” estaba “montando un pollo” y no había conseguido reducirlo ni la
Guardia Civil. Allá que fue, como un cohete, Pepe Bravo y a punto estuvo de
convertirse él mismo en un “excluido social definitivo”. Me enseñó el cuerpo
lleno de moratones como consecuencia de la contienda, y se salvó porque, como
él presumía, en fuerza no le ganaba nadie. Redujo al insurrecto y se lo llevó
para la Casa. Como en las películas del Oeste. Mariló también “ha disfrutado”, a
título personal, este tipo de “temas”. Y
sin embargo continuaban. Continúan. Cosas de la vocación.
Todos los residentes lo han
echado, lo echan, mucho de menos y han sentido su ausencia en el fondo de su
corazón . La Casa, sin sus voces y continuas subidas y bajadas de escaleras, se
ha quedado huérfana.
- El Ayuntamiento de Alozaina destacó públicamente en vida la labor social
de Pepe Bravo y le entregó un título honorífico de reconocimiento.
-
Y se fue.
-
APUNTES:
- La
aparición de Mariló fue casual, pero quizás no tan casual. De una cosa no me
cabe duda con respecto a Mariló: Que si un día, por cualquier circunstancia, se
va de la casa, se irá con una maleta
(aunque no sé si tiene maleta) o una bolsa de plástico con sus trapos. Ese
habrá sido el resultado material de sus esfuerzos, entrega, sinsabores y
desvelos. Refiriéndome a ella le decía yo, admirado, a Pepe Bravo : “Esta es tu
casa Pepe, pero Mariló está aquí a palo seco”. Lo siento por su madre .
- Al irse Pepe se presentó Carlos,
un trotamundos benefactor Premio Nacional del Voluntariado que, cuando conoces
lo que hace, te quedas perplejo por increíble. Es una gran ayuda para la casa
y para otras muchas comunidades y
personas. Gestionó el traslado a Bolivia de un gran número de grandes y pesadas
máquinas de confección de Pepe Bravo,
con las que se ha montado un taller que ha liberado del trabajo esclavizado e
inhumano en las minas a mujeres que no tenían otro medio de vida.
- También apareció Alejo. Su
colaboración y manejo de Internet está siendo muy positiva. Continuamente nos
está recordando que LA CASA DE PEPE BRAVO está necesitada de todo tipo de ayuda
para subsistir y nos informa sobre las actividades que se celebran en ella para
poderse mantener.
-
Tengo que destacar, una vez más, el espíritu de colaboración y ayuda que
en todos los sentidos viene desarrollando la familia de Pepe Bravo, su esposa e
hijas, a favor de la Casa de su padre
para que perviva su obra como era su deseo.
Y una curiosidad final:
Todos los que conocimos a Pepe
Bravo hemos sentido mucho su ausencia,
pero no me resisto a destacar la reacción de su perro: Joven, fuerte, alegre,
vivaracho, nervioso, cariñoso. Cuando
nos sentábamos Pepe y yo junto a la lumbre delante de la chimenea, toda su
ilusión se centraba en meter la cabeza entre el brazo y el costado de su amo.
Para hacerme una demostración de la tendencia, habilidad y fuerza del perro,
Pepe apretaba fuertemente el brazo sobre su costado. Y el animal, con una
fuerza increíble, lograba introducir el
hocico venciendo la resistencia y, con
la cabeza ante el pecho de su amo, lo miraba con una extraordinaria alegría y
brillo en los ojos al mismo tiempo que movía el rabo.
Algún tiempo después de irse Pepe,
no mucho, volví por Alozaina y encontré
al perro cambiado como de la noche al día. Era una luz que se había apagado.
Estaba delgado y profundamente triste a pesar de recibir más atenciones y
cuidados que en vida de su dueño. Era un alma en pena que deambulaba
entristecido y ausente por la casa como si fuera un zombi.
Dieciocho meses después que el
amo se fue el perro. ¿ Estarán juntos de nuevo ?.
ANDRES
Junio de 2012."
jueves, 5 de julio de 2012
Testimonios sobre Pepe Bravo (parte II)
"- Trabajó como catorce chinos juntos, montó cooperativas, instaló talleres, reparó todo lo que le llevaron o cayó en sus manos; nadie se iba de su taller sin ser atendido porque era extremadamente servicial. Trotaba de pueblo en pueblo y de taller en taller arreglando máquinas. En el campo “rodaba piedras ” – como él decía - y no se cansaba de desbrozar, escardar, podar, sembrar, recolectar, regar y labrar el “Hornillo”, su Hornillo, donde se refugiaba siempre y se sentía contento.
En una ocasión, en el Hornillo, que está en la sierra, cuando tenía cargado su vehículo con naranjas, nos dimos cuenta de que una rueda estaba pinchada y su reacción fue reírse a carcajadas por el despiste: Naranjas abajo, cambio de rueda, vuelta a cargar y, en todo momento, cantando y riéndose. Contento. A su tío, que era el dueño de las naranjas, no le dio un infarto de milagro porque, además, habíamos llegado tarde para que las naranjas pudieran llegar a su destino.
- A veces le daba por hacer caminatas de supervivencia que significaba lanzarse al campo sin más alimentos que los que recogía por el camino. Era vegetariano. En estas caminatas no lo seguí. En las subidas al Hornillo e ir a beber agua en el manantial del nacimiento de algún río sí. Y en dormir la siesta entre los maizales recién regados en pleno verano o sobre una piedra en lo alto de la sierra, en la que saltaba como un gamo, también. La sierra, su sierra, a la que lo llevaron en su última escalada el 3 de mayo de 2010.
- Disfrutamos de la naturaleza exterior y batallamos en la interior. Nuestro tema era constante: ¿ De dónde venimos ? ¿ Adónde vamos ? ¿ Por qué y para qué hemos venido ? ¿Qué tenemos que hacer aquí ?. Me decía, tirándose de las barbas, que no se iría de este mundo sin aclarar “este cotarro”. Irse se ha ido. ¿ Aclarado … ?
- Montó una fábrica y se complicó la vida . Dio mucho trabajo a muchas personas y pienso que ganó dinero. Digo pienso porque nunca hablamos sobre este tema. Ni yo le preguntaba ni el me lo comentaba. Nuestro motivo de conversación era otro. Pero las subidas al Hornillo se distanciaron y terminaron.
Cada vez construía más, producía más y trotaba más, pero vivía peor: El aire continuaba entrando en pleno invierno en su refugio. Las ventanas continuaban sin colocar.
- Yo seguía yendo a su casa y comíamos gachas con cuscurros de pan frito, leche y miel, los dos solos, junto al humero. Y hablábamos, hablábamos, hablábamos mientras echábamos troncos en la chimenea y los contemplábamos chisporretear al saltar en la lumbre mientras atizábamos el rescoldo y lo avivábamos soplando con el tubo. A veces fuera llovía y hacía frío, mucho frío. El tema era siempre el mismo: De dónde venimos, adónde vamos… Inacabable e indescifrable. En ocasiones nos acompañaron algunos amigos de su infancia con los que él discutía, y discutía y discutía. A voces. Muchas voces.
- Un día, una de esas noches, le dejé un libro de Moody . Era una nueva investigación del autor norteamericano de “Vida después de la vida”. La investigación consistía, después de hacer una limpieza corporal de semi ayuno y mental a través de la meditación , en ponerse, con una luz tenue, frente a un gran espejo y mirar lo que pudiera aparecer en él. Según el autor se verían muchas figuras, algunas hasta se saldrían del espejo. Cuando volví de nuevo por Alozaina le pregunté: Pepe, ¿ hiciste lo del espejo ?.Y me respondió, sí, empecé pero no tuve valor para seguir. Bueno, la palabra valor la sustituyó por otro término más expresivo. Hay que tener en cuenta que entonces vivía solo en la casa, en ese caserón, era de noche e invierno, silbaba el aire al entrar por las rendijas y no rendijas y llovía fuera. Como en las Leyendas de Bécquer.
- La fábrica creció y creció. Y se lo comió. La producción se fue a Marruecos y se encontró con un muerto que tenía que mantener vivo mediante una UCI. En esas circunstancias le surgió una idea acorde con su forma de ser:
En el pueblo hay viejos, me dijo, que están como están muchos viejos cuando son viejos. Si yo me los traigo aquí vivirán mejor. Tendrán sitio para sembrar cosas , lo que a ellos les gusta, echan de menos, están acostumbrados y les servirá de entretenimiento . Cosas que echaremos en la olla junto con las del Hornillo: Tomates, pimientos, patata, cebolla…. Así, de nuevo, esto cobrará vida; cobrará vida al mismo tiempo que será útil y se hará una buena obra. “Porque veo viejos en los bares del pueblo esperando que alguien “ les eche un café” ya que muchos de ellos se lo han dado todo a los hijos y ahora no tienen ni para ese café - añadía – “.
Dicho y hecho. Y empezó a taladrar el edificio, como si fuera un queso, para adaptarlo a la nueva finalidad. Martillo o machota y cincel en mano abría muros, derribaba tabiques, comunicaba espacios, construía escaleras, aprovechaba huecos …, se destrozaba vivo. Pero contento, muy contento, siempre contento.
Lo que “aquella criatura” trabajó y las toneladas de hierros de la exfábrica que personalmente arrastró y tiró no tiene parangón.
Y después de tan titánicos esfuerzos aparece la Junta de Andalucía diciendo que aquello no reunía condiciones para alojar viejos.
- Como lo de los viejos “no ha salido” - me dijo -, he pensado que los niños … Y aquí tenemos de nuevo a Pepe Bravo haciendo literas para niños y niñas como un descosido, arrastrando por un lado todo lo que pillaba a su paso o le daban, y tirando por otro, para hacer hueco, todo lo que sobraba en aquellos enormes espacios llenos de máquinas, hierros y recortes de tejidos. Los niños le gustaban muchísimo y tenía mucha habilidad para tratar con ellos. Siempre que recurrían a él los trataba con mucho cariño y comprensión. Les resolvía todo lo que necesitaban. Y los niños le correspondían en el afecto."
(CONTINUARÁ)
Ubicación:
Alozaina, España
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