jueves, 20 de septiembre de 2012

Talleres de barro para los habitantes de la Casa de Acogida


En esta semana ha comenzado el curso escolar, y aquí en nuestra casa también empieza uno de los cursos que hay organizados para este año. Se trata del taller de modelado de barro, impartido por nuestro voluntario Pascual Cózar, artesano y alfarero. 
La primera actividad ha consistido en modelar un bonito zapato, cada uno ha hecho el suyo propio, personalizándolo según le iba llegando la creatividad. Un zapato para arropar el pie del caminante que va por la vida, que camina con un paso tras otro, andando su propio camino, a veces lleno de ortigas y otras lleno de rosas, pero al fin y al cabo camino.
Y este camino va llegando a través de la actividad, y de la persona. Cada uno inmerso en el proceso de cambio de su obra, va expresando recuerdos, fantasías, formas que va perfilando, en una experiencia individual y grupal.
Pascual, el profesor que ha organizado e imparte esta actividad está muy contento con la misma. Los resultados saltan a la vista: una hilera de zapatos a cual más bonitos, reflejo del trabajo entusiasta de sus alumnos y muchas caras de satisfacción por las obras creadas
Preguntados, algunos de los  chicos, afirman:
Diego: Muy chulo. El hacer las zapatillas ha sido bonito porque por el diseño tallado en la misma y sobre todo me ha gustado el grafitti que he hecho en el jarrón. 
Antonio: Trabajar con el barro es bastante relajante : Sentir el barro entre tus dedos  es un tranquilizante natural. Ha sido muy motivador y muy relajante. Se ha pasado el tiempo corriendo. Cuando terminas y ves los resultados te sientes muy bien y orgullosos por lo que has sido capaza de crear.
¿El destino de las obras?.  Un porcentaje de ellas habrán servido además de todo lo referido al aprendizaje de diversas técnicas de trabajo y modelado del barro; otras irán a la tienda para financiar los gastos de la casa y de los integrantes de la misma, de manera que todos ellos se convierten en benefactores del hogar en el que viven, además de llevarse una pequeña cantidad a sus bolsillos para gastos personales.  

martes, 18 de septiembre de 2012

Testimonio de una voluntaria en la Feria de la Aceituna


A continuación reproducimos las vivencias de otra voluntaria de nuestra Casa, en este caso en la reciente Feria de la Aceituna de Alozaina:

"Mª José, permíteme dirigirme en principio a ti, cuando me llamastes para preguntarme si quería acompañaros a Alozaina para ayudar en la barra de bar de la Feria, tuve muy claro que quería ir. Sabía que dejaba atrás mis planes de trabajo y la familia en el fin de semana, pero estaba convencida que tenía que ir. Iba a ser la segunda  vez que estaría en la casa y sentía que tenía una deuda de gratitud porque esa primera vez que estuve allí, no sé que pudo influir, si el ambiente de acogida o con las personas que me rodeé, me ayudó a clarificar algunas cuestiones personales.
 Y centrándome en comentar mis sensaciones del segundo viaje a Alozaina, tengo que decir que intenté ayudar en la barra lo mejor que pude -mi experiencia en la Hostelería se reduce a mi época de estudiante de COU en la Romería de mi pueblo, que pusimos un puesto para el Viaje de Fin de Estudios del Instituto-. Afortunadamente, el buen ambiente reinante y la amabilidad e información de 1ª recibida, hizo que al menos saliera medianamente airosa en servir los combinados de bebidas -tuve que aprender como iban las mezclas y los nombres de ellas-.
 De alguna forma, llegué a sentirme partícipe de esa Casa, próxima con las personas que estábamos inmersas en querer colaborar para contribuir con un pequeño granito de arena, a que ese proyecto que en su día gestó Pepe Bravo, siga adelante siendo un recurso y un apoyo para aquellos que lo necesiten. Siempre es bueno para todos saber que tenemos un sitio donde ir  y,  para aquel que de verdad lo precise, más.
 Pensaba nombrar a todos los de la Casa por su capacidad de organización y su buena disposición y amabilidad, pero yo soy muy mala para los nombres y posiblemente me dejaría alguno atrás. También me ha llamado la atención, desde mi perspectiva de "forastera", la generosidad de la familia de Pepe Bravo al seguir con el Proyecto que él había puesto en marcha y ceder esa Casa tan acogedora - por cierto, los higos que hay en el patio están muy buenos- y además, implicarse y colaborar también de forma activa en conseguir algún recaudo que facilite el poder continuar esa gran obra social.
 Os deseo a todos los que estáis implicados en la CASA PEPE BRAVO que sigáis adelante con todo el empuje necesario en los tiempos que nos ha tocado vivir, para poder continuar esa labor de humanidad que estáis haciendo.
Gracias a todos los que estuvisteis allí, por vuestra acogida y por haberme brindado la oportunidad de estar rodeada de "buena gente".
Mari Carmen"

miércoles, 29 de agosto de 2012

Diario de Campamento (III)


Llevamos tres semanas de campamento de verano, desde Amelgar y Arte de mis Manos, se ha preparado todo lo necesario para la venida de los grupos de niños. 
En este tercer campamento, además de todas las actividades organizadas y llevadas a cabo por todos los monitores de Amelgar (salidas y baños en el río de las Millanas, bailes con karaoke, manualidades de bisutería, reciclado, máscaras, juegos mesas, juegos tradicionales, deporte, baños en la piscina……) han venido a colaborar tres voluntarios, con actividades diferentes y excepcionales.
Isabel y Juanmi de Coin, han propiciado una nueva actividad, que se ha sumado a las programadas: el taichí de los animales. De esta manera, los niñ@s del campamento se han acercado a las milenarias artes marciales orientales a través de la interiorización de diferentes animales como el mono, el tigre, el oso…etc, además de aprender de los beneficios de determinados ejercicios y posturas; finalmente todos en círculo participaron de una estupenda técnica de relajación.
Senén, otro de los voluntarios que se han acercado al campamento, ha hecho las delicias de los niñ@s, con el sonido de los cuencos tibetanos, muy adecuado por cierto para la hora de dormir, ya que propiciaba la relajación y por tanto el descanso.
También produjo mucha expectación la salida nocturna. Fue  una gran aventura, un paseo por el campo a la luz de las linternas, y con el sobresalto de algún que otro sonido extraño, y algunas figuras no irreconocibles que deambulaban entre los olivos de los campos lindantes, al camino por el que transitábamos.
Tras varios días  intensos en experiencias y vivencias, y tras la cena, se preparaba la  proyección de alguna película seleccionada. Entonces, todos, tendidos en el suelo, o sobre los troncos de los árboles que decoran el jardín, fijaban sus miradas en la pantalla para conocer como se desarrollaba la acción de la proyección.
Y así …….entre risas, juegos, baños, comidas…. Llegó la hora de la despedida del viernes. Todos corrieron y se dieron direcciones de correos o teléfonos, algunos reconocieron no querer marcharse, pero a las cinco de la tarde el autobús que los trajo, les esperaba para regresar de nuevo a sus casas, no sin antes preguntarnos sobre la posibilidad volver el año que viene. 

lunes, 27 de agosto de 2012

Diario de Campamento (II)


Otro grupo de cuarenta niños llegó el lunes a nuestra casa, para participar en el campamento organizado por Amelgar.
Es curioso como en tan sólo cinco días, las emociones y sentimientos van cambiando a medida que transcurre la semana. El miedo, la inseguridad ante la nueva experiencia, poco a poco van dejando paso a la alegría, la diversión…………. Sin obviar las pequeñas peleas que a veces se dan entre los niños.
Lo primero que les esperaba, recién bajados del autobús, fue un baño en el río vivo de las Millanas. El agua fría de la Sierra de las Nieves supuso un tónico después del viaje, además de todas las vivencias y enseñanzas que les tenían preparados los monitores en este entorno difícil de igualar.
Después de esto: la casa. Expresiones como “esto es un castillo”, “uf seño que casa más grande”, “yo nunca había estado en un sitio como éste…………………”Ahora lo pienso, y realmente es excepcional, cambiar realmente de contexto …… porque muchos de estos niños provienen de zonas muy especiales de Málaga, y posiblemente no tengan la oportunidad de vivir en un lugar como éste. Pero que mejor sitio, aquel que construyó Pepe Bravo durante más de cuarenta años, y en el que invirtió gran parte de su vida…. Y que quiso destinar a personas que tuvieran necesidades especiales. Confesar que la experiencia es dura, y por ello y a la vez enriquecedora. Entregar todo lo mejor de nosotros, y digo nosotros porque aunque el peso lo ha llevado el equipo de Amelgar, nosotros hemos querido estar con ellos como si fuésemos una piña, en cuanto a actividades, atención, búsqueda de recursos, comida, limpieza……. Y en ocasiones nos hemos encontrado situaciones bastante difíciles, aunque también la recompensa de los niños cuando se acercan llorando, y nos dicen que no se quieren ir.
Durante la semana el día ocupado con deporte, salidas al campo, cine, karaoke, manualidades, piscina, juegos de mesa, rutas nocturnas, comidas, visitas al pueblo………….Esta semana dos voluntarios del pueblo se han acercado a nuestra casa, proponiendo actividades para los niños: Valeri con su taller de escayola, y José de nuevo con sus salidas al campo para mostrar lo rebaños, los caballos y vacas…. Todo un privilegio en el que todos participamos y colaboramos a la vez, dando y recibiendo en la rueda de la vida.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Diario de Campamento (I)


Estos campamentos de verano han sido organizados por AMELGAR, asociación que pretende promocionar el desarrollo sostenible en el medio rural, natural y urbano en sus diferentes ámbitos: social, ambiental y económico, fomentando así mismo la participación ciudadana y el voluntariado.
Los responsables de Amelgar estuvieron la semana pasada a pie de cañón inspeccionando todos los elementos, para que finalmente todo estuviera preparado para el gran momento: posibles rutas de campo, idoneidad de las actividades, posibilidades que ofrecía el pueblo, acuerdos con el ayuntamiento para utilizar determinadas instalaciones deportivas, distribución de los salones que ofrece la casa, temas de seguridad, menús saludables y equilibrados…. En fín determinar y concretar todo lo necesario, para que el resultado final sea el mejor posible.

Un total de 40 niños de diferentes colegios de Málaga, junto con sus seis monitores, han comenzado el programa de actividades planteado para todo este mes de Agosto.
El inicio, fue en el río de las Millanas en el término municipal de Tolox. Allí comenzaron con una serie de actividades en plena naturaleza, junto a un río de agua viva llena de peces. Buscaron vertebrados e invertebrados, se empezaron a integrar a través del juego y del descubrimiento, desayunaron junto a los saltos de agua….. En fin todo una aventura.
Luego el autobús los trajo a Alozaina, a nuestra casa, y sorpresa; se creó gran expectación por todo lo que encontraron, La realidad rebasó con creces lo esperado. Reparto de habitaciones, los chicos por un lado, las chicas por otro, los pequeños bien acondicionados……
Juegos, cuentos, proyección de películas nocturnas como el lince perdido, piscinas, taller de máscaras y reciclados, juegos de mesa, ping pong, bailes……… todo un abanico de posibilidades con las que compartir y divertirse.
Los monitores entregados a sus diferentes tareas: incentivar, dinamizar, proteger, enseñar, cuidar, vigilar…… Y los niños receptivos y expectantes ante lo que el día les presentaba.
Y los padres como cada tarde,  junto al teléfono, para contactar con sus hijos y recibir noticias de ellos.


Tercer día de campamento, la cohesión de grupo favorece la fluidez de las actividades y convivencia  de los niños.
Anoche y tras una caminata a la luz de la luna y de las linternas, con algo de suspense por historias de vacas bravas que fueron acompañando todo el camino, los niños cayeron muertos como se suele decir. Pero antes de dormir Kaiss, un joven perteneciente a la casa, sugirió ir al campo de nuestro gran vecino y amigo José. Esta mañana, tras llamarlo desde la calle, puesto que estaban las puertas cerradas, se asomaba a la ventana con la cara traspuesta  ya que lo habíamos despertado de su sueño. Comentada la propuesta, le faltó tiempo para venir a nuestra casa y convertirse de esta manera en nuestro guía de la mañana.
Nos enseñó sus corrales y los del vecino Juan, otro buen hombre y vecino que mantiene viva la tradición del pastoreo. También mostró su hurón, exhibiéndolo de una manera sorprendente mientras el animal se aferraba con sus peligrosos dientes al dedo desde el que se colgaba.
Caminamos entre las heces de las cabras por las calles de los corrales, mientras los niños aprendían de los olores diferentes, nos mostró igualmente los cerdos con sus crías, los hermosos  caballos que se acercaron al sonido de su silbido, se agachó para coger las tetas de las cabras mientras las ordeñaba bajo la expectación de todas las miradas que estaban pendientes, y visitamos finalmente la granja de las vacas. Todo ello inserto en un paisaje espectacular como es el que se ofrece desde este pueblo tan entrañable como es Alozaina.
Cuando llegaron a la casa, y divididos en grupos, se repartieron en los diferentes talleres que los monitores tan cuidadosamente habían preparado: máscaras y elaboración  de papel maché de diferentes colores. Ahora, sus manos y su imaginación eran las protagonistas para desarrollar su creación en todo lo que hicieron.



Diez de agosto: Día en que finaliza el primer grupo de campamento organizado por Amelgar.
El ambiente del grupo ha ido mejorando a medida que ha transcurrido la semana, las relaciones entre los niños se han ido consolidando.
Después del desayuno, un paseo por el pueblo, por los rincones más antiguos, aquellos que hicieron que Alozaina años atrás fuera declarada municipio más bello entre muchos….. De los portales salían los mayores ante el bullicio de los niños, y entonces aprovecharon para hablar de aquellos antiguos años donde se colgaban las macetas en las fachadas (algunas de ellas premiadas y galardonadas), de los higos chumbos, o incluso de la leyenda de María Sagredo quien según cuentan, defendió al pueblo de invasores mediante colmenas de abejas que arrojó a través de las murallas del castillo. Y hasta estas murallas llegaron los niños, subiendo las empinadas cuestas de este pueblo tan peculiar, maravillándose de la espectacular vista que se divisaba desde ellas. 
Una vez que llegaron de nuevo a la casa, aprovecharon la mañana en terminar las máscaras que habían ido realizando durante toda la semana, para llevárselas como premio una vez finalizado el campamento.
Después de la ansiada comida, llegó la hora de la proyección de la película el lince perdido, para concluir con la despedida; una despedida llena de emociones por parte, tanto de los niños como de los monitores. Muchos de ellos eran reacios a volver a sus casas, y llorando pedían que se prolongara más el campamento. Sin embargo, debían regresar a sus casas, para que otro grupo iniciara una nueva semana repleta de aventuras y experiencias inolvidables.
Afortunadamente también llegaron los voluntarios y la familia de Pepe Bravo, quienes nos ayudaron a poner orden, limpiar, crear zonas de juego, lavar  más de cien sábanas y colchas, preparar habitaciones, baños y salones, hacer las compras para la semana………….en fín todo un despliegue con el objeto de organizarlo todo para el nuevo evento: el segundo campamento organizado por Amelgar.


miércoles, 8 de agosto de 2012

Una forma distinta de flipar


Desde hace algunos meses, Antuan y yo tuvimos la oportunidad de conocer el Proyecto de Arte de Mis Manos y la Casa de Acogida de Pepe Bravo, en un par de ocasiones fuimos a dos comidas que organizamos.
Se trata de una familia poco convencional, pero quizás por esa misma razón, logran la extraordinariedad.
Teníamos ganas de volver a verlos, la mayoría no nos ponían caras, no se acordaban de nosotros porque siempre habíamos ido en grupo. Ésta última vez, teníamos previsto pasar un fin de semana como voluntarios, echándoles una mano en la lavandería y organizando su almacén, todo de cara a los campamentos de los niños que esperaban durante el mes de agosto.
Al final, no sé ni cómo, pero nos vimos montando y desmontando una barra de bar en mitad de las fiestas de Alozaina, intentando hacer de camareros, y atendiendo con una alegría impresionante a los vecinos y visitantes que pasaban por allí para beber o probar alguna cosa de cocina. Todo para intentar ganar algún dinero que les pueda servir de sustento a la Casa de Acogida.
El calor me sienta fatal, me baja la tensión y hasta me pongo de mal humor… con este perfil que me define en pleno verano, tampoco sé cómo pero allí no aparecieron esto síntomas. Sentía algo mucho más potente que mi bajada de tensión.
Flipé cuando me levantaba  y compartía un desayuno en la mesa enorme de esta familia que casi no conocía , pero cuyas sonrisas iluminaban el resto del día.
Flipé con la energía que nos movía a todos  y cada uno de nosotros por montar la barra cada mañana, y desmontarla cada tarde o noche.
Flipaba por intentar ayudar en el laberinto de una barra de feria , que en la vida me hubiese planteado, no sé ni distinguir una marca de wisky de la de vodka. Tanto, que hasta servía el wisky con limón…. No tenía ni idea.
Flipaba por tener tantas ganas de que aquel esfuerzo resolviera algo.
Flipé conociendo a parte de la familia de Pepe Bravo y  a Lucía y Pepito, dos criaturas que rebosaban inocencia y arte, a Carlos, a Antonio, a Fran y a su chica, a Carmen,  a Margarita, a Eddy y Lina.
Flipé saboreando los manjares que prepararon en la pequeña cocina de la barra, Clara, Manchú, José Carlos y Kike.
Ya en la Casa, me divertí con Rambo, tomé el té moruno que prepararon y sirvieron, saboreé el gazpacho de Milagros, dormí en las camas-litera, y con todo ello, flipé.
Me emocioné charlando con Mariló, me apuré cuando supe que los resultados económicos después de tanto esfuerzo no estaban siendo los que esperábamos, pero aún así, flipé con las caras, los gestos y las sonrisas que me devolvía esta familia tan extraordinaria.
Pero, ¿sabéis cual fue el mejor de los momentos que viví?, el ver la cara de Fran, uno de los chicos que viven en la Casa, cuando le dediqué una canción de Triana que  cantaron e instrumentaron los miembros de la orquesta que amenizaba la fiesta en la plaza del Ayuntamiento. Sabía que ese grupo le encantaba a Fran. Su expresión, su cara, su sonrisa…. entonces él flipó, y  como no!!! el momento y el sentimiento retornó!! de nuevo la voluntaria requeteflipó!!

Das y recibes mucho, mucho más. Rompe las leyes de la economía!!!
Gracias a todos por darme tanto, a ti Antuan, muchas más, por acompañarme en este viaje tan extrarordinario.!!

Mª José

miércoles, 11 de julio de 2012

Testimonios sobre Pepe Bravo (parte III)


"Me comentó en una ocasión, con los ojos rojos, que estuvo unos  días  en el hospital y al volver varios chiquillos se acercaron, tímidos, a su casa para preguntarle que si ya estaba bueno y le dijeron que se alegraban. Aquello le llegó al alma. En otra ocasión una niña, una mujercita, acogida en su casa le dijo: “ Pepe, ¿puedo decirte papá? “. Aquello le compensó de todos los esfuerzos, sinsabores y sacrificios que estaba soportando.              

-  Simultáneamente a toda esta batalla, desarrollaba los trabajos profesionales que le salían dando cochazos  de taller en taller y de pueblo en pueblo porque al monstruo, la fábrica en reconversión, había que mantenerlo. Había que pagar la luz, el agua, la basura, el IBI …

-  Y de cuando en cuando hacía una parada para nuestras gachas junto a los leños encendidos, dándole vueltas al de dónde venimos … y  qué tenemos que hacer aquí.  Cuando yo aparecía por allí lo dejaba todo. Siempre que lo llamé vino. Siempre que me llamó fui.

-  “ Pepe,  ¿no te das cuenta que al día siguiente de tú  “ estirarla ”  tu familia va a poner aquí  el cartel de SE VENDE?  - le  dije una noche  junto a la chimenea casi compadecido por tanto esfuerzo - .  Mi familia hará lo que quiera , contestó,  pero he decidido que esta casa tiene que ser útil para los que lo necesitan sea como sea.  No podemos estar mirándonos el ombligo mientras otros tienen necesidades por cubrir: “POR SUS  FRUTOS LOS CONOCEREIS”. Y desde entonces ese fue su lema.

Me equivoqué. Paqui y sus hijas han respetado su voluntad a pesar de hacerles falta el dinero.

Sus hijas, las niñas, de las que hablaba y a las que quería con pasión, cuando crecieron acudían junto con su madre periódicamente al pueblo y le “escamondaban” todos los rincones de la casa. De la casa grande, el caserón con sus apartamentos en el patio, y de la casa chica : la de arriba, la de la terraza, la de la chimenea y las gachas, la tabla y el cartón. Le señalizaron con carteles y dibujos las diferentes estancias y escribieron y enmarcaron las normas de comportamiento y convivencia de la institución, que colocaron en los lugares adecuados. Le ayudaban en todo.

En una ocasión a Pepe se le ocurrió montar una especie de verbena en el patio para “allegar fondos”. Y puso a trotar a toda su familia: Todos de camareros. Compró cien kilos de sardinas y puso carteles anunciadores por el pueblo diciendo que las sardinas eran gratis. El personal se hinchó de sardinas y a continuación  se fueron a beberse la cerveza y la coca-cola en sus casas que les salía más barato. Beneficio total del “evento”:  2000 pesetas de la época  =  12´02 euros actuales.

Punto y aparte merece Paqui , como ya he dicho, su mujer:

Pacientemente lo esperaba en Málaga los fines, y muchas veces no fines, de semana y lo atendía con total entrega porque llegaba cansado y lo quería muchísimo. Se querían entrañablemente. Cuando después de irse Pepe he hablado con Paquí, he notado que se asfixiaba y teníamos que cortar la conversación. Menos mal que le ha quedado el refugio de sus hijas y, sobre todo, de los nietos, entre los que está Pepito que maneja las herramientas como su abuelo. “Las niñas” también lo han pasado, lo están pasando, mal muy mal porque sentían verdadera adoración por su padre.
Paqui también batalló lo suyo en la casa : Cuando Pepe empezó a llevar grupos de niños, ella se destrozaba cortando, preparando y cocinando verduras para en el primer plato darles un alimento natural y sano. Y educarlos en alimentación como era el deseo de Pepe. Pero los niños decían que “turulú” , se comían las patatas fritas con las salchichas del segundo plato y dejaban la sopita para el matrimonio y sus niñas, que tenían que crecer fuertes mediante una alimentación  saludable. La “inritación” de Paqui no es difícil de imaginar. Las niñas ayudaban a su madre contínuamente en servir las mesas y en los fregoteos posteriores.


-  Y apareció Mariló, que fue un descanso  para Paqui y ayudó en todo :

.  Organizaron la Casa de Acogida para atender personas en riesgo de exclusión social.

.  Crearon el Centro Especial de Empleo para dar formación profesional  a los acogidos, al mismo tiempo que  recuperaban los oficios artesanales de la comarca a través de los talleres  Arte de mis manos Al-Andalus . Todo ello enmarcado  en la Fundación Escuela de Solidaridad (FES).

-  Cuando los saharauis que tenía acogidos le contaron a Pepe que en su asentamiento del desierto bebían agua caliente, “se plantificó” en el Sahara con la intención de resolverles, con su ingenio y buena voluntad, este problema. A punto estuvo de irse al otro mundo como consecuencia de una bajada de tensión debida al calor.

No solo saharauis acogía en su casa sino personas de todo tipo y condición procedentes de cualquier parte. En una ocasión me señaló desde lejos a un niño de catorce o quince años que acababa de llegar y me dijo que había atravesado el Estrecho en los bajos de un camión. Pretendía que todos formaran una familia. Todos lo respetaban y querían y él los quería a todos y a todas, como se dice ahora. Usaba un método de “enderezamiento” disciplinario rápido: El bocinazo, que era efectivo y lo aceptaban porque, cuando lo daba, tenía razón. Antes les había razonado la cuestión, pero no se habían enterado o no se habían querido enterar.

A veces tuvo que resolver y vivir casos difíciles, muy difíciles, dificilísimos. En una ocasión, una de tantas, no mucho antes de dejarnos, lo llamaron desde el pueblo diciendo que uno de sus “pupilos” estaba “montando un pollo” y no había conseguido reducirlo ni la Guardia Civil. Allá que fue, como un cohete, Pepe Bravo y a punto estuvo de convertirse él mismo en un “excluido social definitivo”. Me enseñó el cuerpo lleno de moratones como consecuencia de la contienda, y se salvó porque, como él presumía, en fuerza no le ganaba nadie. Redujo al insurrecto y se lo llevó para la Casa. Como en las películas del Oeste. Mariló también “ha disfrutado”, a título personal,  este tipo de “temas”. Y sin embargo continuaban. Continúan. Cosas de la vocación.

Todos los residentes lo han echado, lo echan, mucho de menos y han sentido su ausencia en el fondo de su corazón . La Casa, sin sus voces y continuas subidas y bajadas de escaleras, se ha quedado huérfana.
- El Ayuntamiento de Alozaina  destacó públicamente en vida la labor social de Pepe Bravo y le entregó un título honorífico de reconocimiento.

-  Y se fue.

-  APUNTES:

 -  La aparición de Mariló fue casual, pero quizás no tan casual. De una cosa no me cabe duda con respecto a Mariló: Que si un día, por cualquier circunstancia, se va de la casa,  se irá con una maleta (aunque no sé si tiene maleta) o una bolsa de plástico con sus trapos. Ese habrá sido el resultado material de sus esfuerzos, entrega, sinsabores y desvelos. Refiriéndome a ella le decía yo, admirado, a Pepe Bravo : “Esta es tu casa Pepe, pero Mariló está aquí a palo seco”.  Lo siento por su madre .

- Al irse Pepe se presentó Carlos, un trotamundos benefactor Premio Nacional del Voluntariado que, cuando conoces lo que hace, te quedas perplejo por increíble. Es una gran ayuda para  la casa y para otras muchas  comunidades y personas. Gestionó el traslado a Bolivia de un gran número de grandes y pesadas  máquinas de confección de Pepe Bravo, con las que se ha montado un taller que ha liberado del trabajo esclavizado e inhumano en las minas a mujeres que no tenían otro medio de vida.

- También apareció Alejo. Su colaboración y manejo de Internet está siendo muy positiva. Continuamente nos está recordando que LA CASA DE PEPE BRAVO está necesitada de todo tipo de ayuda para subsistir y nos informa sobre las actividades que se celebran en ella para poderse mantener.

-  Tengo que destacar, una vez más, el espíritu de colaboración y ayuda que en todos los sentidos viene desarrollando la familia de Pepe Bravo, su esposa e hijas,  a favor de la Casa de su padre para que perviva su obra como era su deseo. 


Y una curiosidad final:

Todos los que conocimos a Pepe Bravo  hemos sentido mucho su ausencia, pero no me resisto a destacar la reacción de su perro: Joven, fuerte, alegre, vivaracho, nervioso,  cariñoso. Cuando nos sentábamos Pepe y yo junto a la lumbre delante de la chimenea, toda su ilusión se centraba en meter la cabeza entre el brazo y el costado de su amo. Para hacerme una demostración de la tendencia, habilidad y fuerza del perro, Pepe apretaba fuertemente el brazo sobre su costado. Y el animal, con una fuerza increíble,  lograba introducir el hocico venciendo la resistencia  y, con la cabeza ante el pecho de su amo, lo miraba con una extraordinaria alegría y brillo en los ojos al mismo tiempo que movía el rabo.

Algún tiempo después de irse Pepe, no mucho,  volví por Alozaina y encontré al perro cambiado como de la noche al día. Era una luz que se había apagado. Estaba delgado y profundamente triste a pesar de recibir más atenciones y cuidados que en vida de  su dueño.  Era un alma en pena que deambulaba entristecido y ausente por la casa como si fuera un zombi.

Dieciocho meses después que el amo se fue el perro. ¿ Estarán juntos de nuevo ?.



ANDRES                                                                                                      Junio de 2012."

jueves, 5 de julio de 2012

Testimonios sobre Pepe Bravo (parte II)


"-  Trabajó como catorce chinos juntos, montó cooperativas, instaló talleres, reparó todo lo que le llevaron o cayó en sus manos; nadie se iba de su taller sin ser atendido porque era extremadamente servicial. Trotaba de pueblo en pueblo y de taller en taller arreglando máquinas. En el campo “rodaba piedras ” – como él decía - y no se cansaba de  desbrozar, escardar, podar, sembrar, recolectar, regar y labrar el “Hornillo”, su Hornillo, donde se refugiaba siempre y se sentía contento.


En una ocasión, en el Hornillo, que está en la sierra, cuando tenía cargado su vehículo con naranjas, nos dimos cuenta de que una rueda estaba pinchada y su reacción fue reírse a carcajadas por el despiste: Naranjas abajo, cambio de rueda, vuelta a cargar y, en todo momento, cantando y riéndose. Contento. A su tío, que era el dueño de las naranjas, no le dio un infarto de milagro porque, además, habíamos llegado tarde para que las naranjas pudieran llegar a su destino.


- A veces le daba por hacer caminatas de supervivencia que significaba lanzarse al campo sin más alimentos que los que recogía  por el camino. Era vegetariano. En estas caminatas no lo seguí. En las subidas al Hornillo e ir a beber agua en el manantial del nacimiento de algún río sí. Y en dormir la siesta entre los maizales recién regados en pleno verano o sobre una piedra en lo alto de la sierra, en la que saltaba como un gamo, también. La sierra, su sierra, a la que lo llevaron en su última escalada el 3 de mayo de 2010.


-  Disfrutamos de la naturaleza exterior y batallamos en la interior. Nuestro tema era constante: ¿ De dónde venimos ?  ¿ Adónde vamos ?  ¿ Por qué y para qué hemos venido ?  ¿Qué tenemos que hacer aquí ?.  Me decía, tirándose de las barbas, que no se iría de este mundo sin aclarar  “este cotarro”. Irse se ha ido. ¿ Aclarado … ?


- Montó una fábrica y se complicó la vida . Dio mucho trabajo a muchas personas y pienso que ganó dinero. Digo pienso porque nunca hablamos sobre este tema. Ni yo le preguntaba ni el me lo comentaba. Nuestro motivo de conversación era otro. Pero las subidas al Hornillo se distanciaron y terminaron. 


Cada vez construía más, producía más y trotaba más, pero vivía peor: El aire continuaba entrando en pleno invierno en su refugio. Las ventanas continuaban sin colocar. 


-  Yo seguía yendo a su casa y comíamos  gachas con cuscurros de pan frito, leche y miel, los dos solos, junto al humero. Y hablábamos, hablábamos, hablábamos mientras echábamos troncos en la chimenea y los contemplábamos chisporretear al saltar en la lumbre mientras atizábamos el rescoldo y lo avivábamos soplando con el tubo. A veces fuera llovía y hacía frío, mucho frío. El tema era siempre el mismo: De dónde venimos, adónde vamos… Inacabable e indescifrable. En ocasiones nos acompañaron algunos amigos de su infancia con los que él discutía, y discutía y discutía. A voces. Muchas voces.


-  Un día, una de esas noches, le dejé un libro de Moody . Era una nueva investigación del autor norteamericano de “Vida después de la vida”. La investigación consistía, después de hacer una limpieza corporal de semi ayuno y mental  a través de la meditación , en ponerse, con una luz tenue, frente a un gran espejo y mirar lo que  pudiera aparecer en él. Según el autor se verían muchas figuras, algunas hasta se saldrían del espejo. Cuando volví de nuevo por Alozaina le pregunté: Pepe, ¿ hiciste lo del espejo ?.Y me respondió, sí, empecé pero no tuve valor para seguir. Bueno, la palabra valor la sustituyó por otro término más expresivo. Hay que tener en cuenta que  entonces   vivía solo en la casa, en ese caserón, era de noche e invierno, silbaba el aire al entrar por las rendijas y no rendijas y llovía fuera. Como en las Leyendas de Bécquer.


-  La fábrica creció y creció. Y se lo comió. La producción se fue a Marruecos y se encontró con un muerto que tenía que mantener vivo mediante una UCI. En esas circunstancias le surgió una idea acorde con su forma de ser:


En el pueblo hay viejos, me dijo, que están como están muchos  viejos cuando son viejos. Si yo me los traigo aquí vivirán mejor. Tendrán sitio para sembrar cosas , lo que a ellos les gusta, echan de menos, están acostumbrados y les servirá de entretenimiento . Cosas que echaremos en la olla junto con las del Hornillo: Tomates, pimientos, patata, cebolla…. Así, de nuevo, esto cobrará vida; cobrará vida al mismo tiempo que será útil y se hará una buena obra. “Porque veo viejos en los bares del pueblo esperando que alguien “ les eche un café” ya que muchos de ellos se lo han dado todo a los hijos y ahora no tienen ni para ese café  - añadía – “.  


 Dicho y hecho. Y empezó a taladrar el edificio,  como si fuera un queso, para adaptarlo a la nueva finalidad. Martillo o machota y cincel en mano abría muros, derribaba tabiques, comunicaba espacios, construía escaleras, aprovechaba huecos …, se destrozaba vivo. Pero contento, muy contento, siempre contento.


Lo que “aquella criatura” trabajó y las toneladas de hierros de la exfábrica que personalmente arrastró y tiró no tiene parangón. 


 Y después de tan titánicos esfuerzos aparece la Junta de Andalucía diciendo que aquello no reunía condiciones para alojar viejos.


   -  Como lo de los viejos “no ha salido” - me dijo -, he pensado que los niños …  Y aquí tenemos de nuevo a Pepe Bravo haciendo literas para  niños y niñas como un descosido, arrastrando por un lado todo lo que pillaba a su paso o le daban, y tirando por otro, para hacer hueco, todo lo que sobraba en aquellos enormes espacios llenos de máquinas, hierros y recortes de tejidos.  Los niños le gustaban muchísimo y tenía mucha habilidad para tratar con ellos. Siempre que recurrían a él los trataba  con mucho cariño y comprensión. Les resolvía todo lo que necesitaban. Y los niños le correspondían en el afecto."


(CONTINUARÁ)

miércoles, 27 de junio de 2012

Testimonios sobre Pepe Bravo (parte I)


Precioso testimonio de Andrés Méndez, uno de los mejores amigos de Pepe Bravo:


"Mariló me dice que, como yo era amigo de Pepe Bravo, escriba algo que pueda servir de información  a quienes pudieran tener curiosidad por saber  quién era  Pepe Bravo, el fundador de LA CASA DE PEPE BRAVO. 


-  Coincidimos en  1972 en una búsqueda o indagación espiritual que tenía como base el yoga. Ahora todo el mundo sabe lo que es el yoga pero entonces apenas se conocía. Esa inquietud fue el lazo que nos unió durante 38 años. Y por este motivo recorrimos, se podría decir,  casi medio mundo. Después de tanto recorrer llegamos a la conclusión de que hay que caminar menos por fuera y más  por dentro. Las investigaciones en el campo de lo no visible fueron, hasta el final, una inquietud constante en Pepe Bravo. ¿Por qué caminábamos juntos?. Porque éramos hermanos. A veces este tipo de amistad intensifica  más la relación y el entendimiento que entre  los hermanos de padre y madre.


Una curiosidad sobre esta afinidad: Paqui, su mujer, le comentó en una ocasión a mi hija refiriéndose a nosotros: “ ¡ No lo puedo entender, con lo distintos que son, lo bien que se llevan ! ”.  Siempre estuvimos de acuerdo en todo. Nunca discutimos por nada.


-  Como trabajador era incansable y como inteligente  y hábil, fuera de serie . Le “metía mano” a todo. Tenía una extraordinaria destreza  para hacer cualquier cosa y bien. Sabía mucho de muchas cosas. Su  fuerza física era increíble y la voluntad de hierro cuando se proponía algo. A veces se proponía muchos algos a la vez y alguno tenía que esperar. Por ejemplo:


Se hizo una vivienda en la terraza alta de su  edificio y para tapar  la ventana del dormitorio-baño  puso provisionalmente sobre el hueco de la pared una tabla de madera, atada con una cuerda, mientras hacía una arabesca definitiva. En la  ventana del otro dormitorio, por el mismo motivo, puso un cartón. El aire helado de la sierra entraba en invierno por allí  como Pedro por su casa. Así durmió y así vivió años y años, con la tabla y el cartón, mientras dedicaba su tiempo a otros algos. 


 No eran estos los únicos huecos por tapar. Un invierno, en uno de esos espacios “ahuecados”, el más grande de la casa, cogí un resfriado que casi me dura todavía a pesar de estar, creía yo, abrigado.  Por contra él hacía frente a las inclemencias de diciembre y enero con su uniforme habitual: Un mono y sus antoñitas : unas alpargatas 
de suela de coche y cintas de romano con una tira de cuero en el empeine y otra en el talón, lo que suponía llevar el 60% del pie al aire. De esta guisa se presentó en una ocasión en un banco para avalar a dos colegas que recurrieron a él para esta operación. Los colegas no sabían qué hacer para “disimular” en ese momento a las “antoñitas”. No es que no tuviera ropa, su familia le tenía los armarios llenos, pero en esto era de piñón fijo.  Alguna vez lo vi con calcetines y  jersey, era porque había cogido un resfriado de primera división que se curaba con hierbas . Así le duraba. Siempre se  curaba con ayunos, plantas y remedios caseros. Destilaba  plantas y hacía mejunjes curativos. Tenía una verdadera herboristería con productos recogidos del campo. El era así. Es lo que había.


 -   No he conocido a nadie que trabajara tanto como Pepe Bravo: De sol a luna y de lunes a lunes. Pero siempre haciendo lo que quería, lo que le gustaba, lo que le daba la gana. Cuando lo despedimos en la iglesia de Parcemasa en Málaga, sonó en la megafonía  la ranchera  “Yo soy el rey” , que nos conmovió a todos:


“ Con di-ne-ro y sin di-ne-ro …, siempre hago lo que qui-e-ro … ¡ mi voluntad es la leyyyyyy … !


Ese día lo acompañé por última vez, desde la iglesia, a través de los pasillos interiores del edificio mortuorio, con la única compañía del empleado que empujaba al féretro, hasta el mismísimo pie del horno crematorio. Solo faltó introducirme allí con él como antes habíamos hecho, juntos, en tantos y tantos lugares y ocasiones. Y a su lado estuve hasta que me echaron de allí. ¿Sería consciente de mi acompañamiento hasta ese límite final ? ."


(CONTINUARÁ) 


viernes, 15 de junio de 2012

Visita desde Valverde, pueblo de Mariló


Hoy 13 de junio el teléfono de mi madre y el mío propio no han parado de sonar con felicitaciones y agradecimientos por todas las experiencias vividas. Es difícil describir las emociones de sorpresa, alegría, encuentro……. De las voces que se acercaban por el teléfono después de dos días de convivencia………intentando quizás alargar esa proximidad que siempre formarán parte de nuestras vidas.  
Y debo reconocer que el encuentro ha sido muy entrañable:
Por fin en muchos años, llegan las amigas de mi madre, todas orihundas de mi pueblo: Valverde. Realmente el encuentro se ha hecho esperar años, hasta que definitivamente consiguieron organizarse en un autobús para vivir una experiencia que ha superado con creces todas las expectativas.
Para ellas, según me cuentan, “una sorpresa a lo grande”, “un momento para no olvidar nunca”, un “pero cómo lo habéis conseguido?..........y después a promocionarlo por Valverde, porque realmente ha merecido la pena.
Para mí, alcanzar unas expectativas esperadas desde hace años. Para nuestra casa: acoger ,  servir y compartir con un grupo entrañable, además de la ayuda económica que en estos momentos es crucial para poder seguir con el proyecto.
En común, un engranaje de fuerzas para seguir adelante, para entender el camino y los derroteros del ser humano………..

GRACIAS POR TODO LO VIVIDO Y POR FORMAR DESDE SIMEPRE PARTE DE ESTE PROYECTO
(programa de actividades)

lunes, 11 de junio de 2012

Pequeño diario del curso de Kinesiología


Pepe Bravo, en su inquietud por enseñar, no paraba de repetir una y otra vez que quería transmitir todo lo que él sabía. Y es como si esa intención continuara en el espacio y en el tiempo; y como si por esta inquietud incesante, no parasen de llegar personas ansiosas por aprender y compartir.
Esta vez el curso ha sido impartido por Fernando Bernal. Y como de costumbre llega el grupo de alumnos y alumnas, que más que aprendices, parecen todos conocedores de un saber universal que comparten tanto en el plano teórico como en el práctico, y mientras lo hacen, se forma un grupo de autoyuda y andamiaje para todos.
Y de nuevo, como viene sucediendo y afortunadamente, aparecen más terapeutas, que quieren participar de este movimiento. Un movimiento que ayuda a esta casa y a los que de forma directa o indirecta participan en él. Dentro de esta línea, y sin esperarlo llega una figura un tanto especial: es el lama tibetano, con su corazón puesto en sus manos, y con una actitud de confianza y alegría propia de los niños. Y con él la propuesta de venir a impartir un seminario y algún curso de yoga en los que participarían monjes suizos.
Por la noche, y después de un curso, tan intenso que a todos resulta extraño la hora que es, Alejo propone caminar, y así la mayoría hacemos un recorrido de casi una hora, en la que se mezclan las piaras de cabras de vuelta a sus corrales, la puesta de sol entre las montañas y la bajada por el pueblo entre las luces de la farola que nos iluminan el camino. Luego, y de entre todas las alternativas que te ofrece la vida, todos sentados en círculo, iluminados nuevamente, pero en esta ocasión por la luz de la vela, cerramos la velada del sábado entre cuentos, chistes, anécdotas y risas reconciliadores del sueño que nos hará reponernos para la nueva jornada.

domingo, 3 de junio de 2012

Magnífico artículo de prensa: "Un refugio para la esperanza"

Muchas gracias al diario La opinión de Málaga, y a Mercedes Mestanza, que el 3/6/2012 publicó el siguiente artículo sobre nuestro proyecto (ver aquí en el original):
"Vivir por y para los demás
Un refugio para la esperanza
La Fundación Escuela de Solidaridad de Alozaina proporciona asistencia a personas en riesgo de exclusión social
MERCEDES MESTANZA. ALOZAINA. «Es ahora cuando he conseguido sentirme bien conmigo misma, porque antes vivía con miedo». Las palabras son de Encarni, una joven de 25 años que abandonó su casa de La Carolina, en Jaén, hace cuatro años, huyendo de los maltratos de sus padres, ambos alcohólicos.
Parecido es el caso de Antonio, alcohólico en rehabilitación, a quien su mujer, politoxicómana, le maltrataba física y psicológicamente. «Me amenazaba , ha prendido fuego a mi casa varias veces e incluso ha mandado gente a pegarme. Para mí ha sido una liberación alejarme de ella», confiesa, una situación que unida a su adicción le hizo pedir auxilio.

No les unen apellidos, parentescos o lazos de consanguinidad pero ambos forman parte de una auténtica familia. Cada uno ha pasado por experiencias difíciles que les han llevado en un momento de sus vidas a pedir ayuda. Ahora, por fin, la han encontrado en Alozaina gracias a la casa de acogida Pepe Bravo de la Fundación Escuela de Solidaridad, donde se les brinda el calor de un hogar y la oportunidad de empezar de nuevo.

Como afirma la responsable del proyecto Casa Pepe Bravo, Mariló Cejudo, pese a venir de situaciones de clara desventaja social, cada una de las personas acogidas asume un papel protagonista en la vivienda.
En esta familia, mientras unos se ocupan del mantenimiento y mejora de las instalaciones de la casa, otros lo hacen de la limpieza, de la cocina o de la lavandería. También tienen la posibilidad de aprender un oficio en los diversos talleres artesanales que los voluntarios de este proyecto llevan a cabo a través de la empresa Arte de mis manos Al-Andalus. «Además de recuperar viejos oficios que se están perdiendo, lo que se pretende con estas tareas ocupacionales es que tengan un trabajo que favorezca el pleno desarrollo de sus capacidades», asegura Cejudo.
Así, es fácil encontrar en las dependencias de este hogar numerosas muestras de arte que nacen de las manos de sus huéspedes, como vasijas de barro, juguetes de madera, móviles para cunas de bebés, zapatillas pintadas con acuarela, entre otros objetos, que venden a través de su propia tienda o en diferentes ferias artesanales y cuyos beneficios van destinados a la casa de acogida.
La actividad se complementa con su mercadillo solidario, creado con objetos traídos por personas de dentro y fuera del municipio, así como de negocios que han cerrado como consecuencia de la crisis, y que les han llevado a recaudar 700 euros desde el pasado mes de diciembre. 
En estos momentos, son unas 20 las personas que conviven en esta casa entre voluntarios y huéspedes, siendo estos últimos unos doce. Inmigrantes, adolescentes en situaciones límite, adultos que sufren adicciones o que han vivido episodios de malos tratos, son algunas de las historias de las que son testigos sus paredes.
Una nueva oportunidad
Por problemas de ansiedad y depresión, Toñi lleva 12 años en tratamiento. Tras intentar suicidarse, fue su pareja quién tomó la decisión de llevarla a este centro, donde ahora se recupera favorablemente. «He encontrado mucha ayuda y compañerismo. Siempre que estoy triste consiguen hacerme sonreír», explica.
De Marruecos llegó Kaiss, de 21 años, tras pasar por varios centros de menores de la provincia y vivir un tiempo en la calle, llegando incluso a buscar comida entre la basura. Tras más de dos años en la casa, está luchando por sacarse el graduado escolar. «Aquí me siento muy bien, como si viviera con mi familia en mi propia casa», afirma.
El legado de Pepe Bravo
Fundación Escuela de Solidaridad nació fruto del espíritu solidario de un vecino de Alozaina, Pepe Bravo, fallecido hace dos años. Una infancia marcada por el hambre y la necesidad, le llevó a consagrar su vida a trabajar por los demás, ofreciéndoles un techo y un trabajo que arrojara a los más necesitados un rayo de esperanza en sus vidas. Él mismo fue quien rescató una antigua cooperativa textil, hace más de cuarenta años, tras emigrar a Marruecos y Argelia, y la fue habilitando para poner en marcha esta iniciativa social.
Junto a este refugio, el proyecto Casa Pepe Bravo también cuenta con un museo que rescata viejos aperos de labranza donados por vecinos de Alozaina, desde hace más de 30 años, y que constituye una importante fuente de recursos para la Fundación."